Contratar un seguro de salud animal para su gato

El gato se está convirtiendo en el “Rey” de los animales de compañía en los hogares de nuestro país y la atención veterinaria que se presta a este pequeño felino, es cada vez más completa y especializada debido a su peculiar fisiología y manejo. Un seguro de salud puede ser la mejor solución para ofrecerle los cuidados veterinarios que vaya a necesitar.

Contratar un seguro de salud para tu gato
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Es importante tener identificado a nuestro gato

En el año 2020 según datos del REIAC (Red Española de Identificación de Animales de Compañía), se registraron aproximadamente 3.8 millones de gatos en España. Este número no se ajusta a la realidad teniendo en cuenta, que un porcentaje elevado de los felinos, no están identificados con microchip por no salir de casa a pesar de ser obligatorio en las comunidades autónomas de Andalucía, Cantabria, Madrid, Cataluña y Galicia y estando recomendado para el resto.

El microchip es la herramienta que nos permite localizar a nuestra mascota en caso de pérdida. Los gatos son felinos y por lo tanto muy territoriales y cazadores, pudiendo fugarse del domicilio o sufrir el denominado síndrome del gato paracaidista al precipitarse por la ventana o la terraza en su intento de atrapar un pájaro, un insecto o simplemente resbalar del alféizar mientras toman el sol.
Para poder hacer un seguro de salud para nuestro gato, tendremos que identificarlo con un número de microchip si es que aun no lo ha implantado el veterinario.

El Seguro de Responsabilidad Civil, que no es obligatorio, lo podremos contratar si queremos cubrir los daños a terceros que nuestra mascota pueda causar, bien por lesiones directas a personas, por estar involucrados en accidentes o por causar daños materiales y también exigirá de la identificación del animal.

¿Qué cobertura nos ofrece un buen seguro de salud para gato?

Un seguro de salud ideal para nuestro gato es el que va a garantizar su asistencia veterinaria en caso de accidente, de enfermedad y que además pueda proporcionar un plan de prevención gracias a las vacunas y desparasitaciones programadas por el veterinario para evitar que aparezcan patologías no sólo para él, sino algunas transmisibles a las personas que conviven estrechamente en su entorno. Los gatos con acceso fuera de casa(outdoor), pueden traernos pulgas y parásitos intestinales, dado su carácter explorador/cazador... Estos últimos además son más vulnerables a sufrir accidentes de tráfico, ataques de perros o intoxicaciones, generalmente por raticidas. No siempre es fácil para un propietario detectar la enfermedad de su gato. Aún los más dóciles, requieren de un conocimiento del manejo felino y en muchas ocasiones cuando saltan las alarmas de que algo va mal, la evolución del proceso ya lleva un tiempo y dificulta el poder tratarlo con éxito.
Por ello es fundamental que existan revisiones ante cualquier síntoma anómalo (inapetencia, vómitos, diarrea, decaimiento...) y conocer que esta especie en función de la raza y por factores ambientales, puede padecer enfermedades graves y crónicas muy frecuentes en la especie felina, como una enfermedad renal que deben ser tratadas para lograr que a pesar de ellas puedan vivir muchos años con una buena calidad de vida.
Hoy en día, la clínica veterinaria cuenta con especialistas en medicina felina y se puede prestar cualquier servicio veterinario en los centros habilitados para ello. Un buen seguro de salud animal para tu gato puede garantizar la cobertura de los gastos veterinarios de visitas médicas, pruebas diagnósticas, tratamientos administrados, medicamentos de enfermedades crónicas, terapias de rehabilitación, cirugías, laserterapia...

En caso de accidente (y los gatos son equilibristas, pirotécnicos y especialistas en comer plantas tóxicas), es importante que el seguro de salud contratado preste una cobertura integral, desde la asistencia de urgencia 24 H, incluyendo una posible cirugía y el ingreso hospitalario posterior si fuera necesario.

Cuadro médico asistencial que tengo con un buen seguro de salud animal

La libre elección de clínicas y de veterinarios es algo que se valora mucho en los propietarios de mascotas felinas. El manejo de los gatos es a veces complejo y requiere de experiencia para minimizar el estrés que puede suponer el simple hecho de salir de casa para acudir a la cita de vacunación anual.

Lo habitual es que estas consultas de especialidad en medicina felina tengan tarifas más elevadas que las generalistas y si tenemos contratado un seguro de salud, ello no supondrá un problema económico. No debe ser un impedimento que tengamos acceso a diferentes clínicas si nuestra mascota tiene que ser derivada por el veterinario generalista para tener una segunda opinión o recibir atención veterinaria en un centro de especialidades.

A veces para poder diagnosticar una patología se requiere de técnicas de diagnóstico complejas y costosas (TAC, resonancia magnética, artroscopia...) que no poseen todas las clínicas y ello obliga a derivar al paciente a otros centros. Los gatos no suelen ser mascotas que disfruten de los viajes

Los cambios de su entorno controlado normalmente les perturban y la mayoría de los propietarios opta por dejarles en casa al cuidado de alguien conocido, pero si tenemos que viajar con ellos o vivimos con un gato acostumbrado a salir de vacaciones con nosotros, es importante que la cobertura del seguro de salud que contratemos nos garantice asistencia fuera de nuestra zona geográfica, incluso en el extranjero. Por todo ello elijamos un seguro de salud que nos ofrezca un cuadro médico asistencial y un amplio número de centros para poder elegir dentro y fuera de nuestro espacio territorial.
 

No todos los seguros de salud aseguran fácilmente

Todas las compañías de seguros de salud para mascotas tienen unas condiciones diferentes para poder incluir a sus asegurados, pero a la hora de firmar un contrato con una póliza, hay que estudiar las posibilidades que garanticen una asistencia sanitaria para nuestro gato lo más completa, adecuada a su edad, raza, actividad y que no lo excluya cuando vayan apareciendo los achaques de la vejez... Lo recomendable es hacer un seguro cuando nuestra mascota es joven, para que sean cubiertos el mayor número de gastos veterinarios sin limitaciones de carencia por enfermedades previas a la suscripción y elegir dentro de nuestras posibilidades una asistencia veterinaria de por vida.
Si nos facilitan los trámites a la hora de realizar los partes de las visitas veterinarias, los reembolsos son rápidos y existe la posibilidad de contactar o incluso pedir asesoramiento de profesionales, nos resultará menos tedioso solucionar la salud de nuestra mascota. En cualquier caso, nuestro veterinario es el que con su experiencia nos va a recomendar la conveniencia del mejor seguro de salud que es sin duda la alternativa para poder cuidar de nuestro gato.

Sobre el autor

Paz Belinchón