¿Qué puede beber un gato?

Todos tenemos en mente las fotos, dibujos, grabados y otras representaciones de un gato bebiendo leche. ¿Pero la leche para gatos es verdaderamente necesaria? Igualmente, ¿es buena la leche para los gatos, para su salud? En realidad, dar leche a los gatos es una creencia popular que viene de lejos. Te lo explicamos y te damos algunos consejos en nuestro artículo.

No todos los gatos adultos toleran la leche de vaca, de cabra o de oveja.

Ni a todos los gatos les pirra la leche. Al menos algunos la toleran, pero otros no: no la digieren o son intolerantes o incluso alérgicos. Los gatos adultos son más alérgicos a la leche que los más jóvenes.

De hecho, algunos gatos no asimilan la lactosa o las proteínas de la leche. Se estima que alrededor del 50 % de los gatos no tolera la leche (lactosa).

La incapacidad para digerir la leche puede provocar diversos problemas de salud en el gato, como:

- Diarrea especialmente líquida.

- Vómitos.

- Gases.

- Y también picores.

Es necesario acudir a la consulta veterinaria para determinar la causa concreta de los problemas.

Si tu gato no tiene intolerancias ni alergias, podrás darle leche que no se encuentre entre los alimentos tóxicos para los gatos. No obstante, hay que ser consciente de que la leche no es imprescindible para los gatos.

A la hora de organizar sus comidas, sabiendo que a los gatos les gusta hacer varias comidas ligeras al día, la leche siempre se les dará en pequeñas cantidades. Recuerda que una cucharadita al día es más que suficiente. Por supuesto, siempre que tu gato tolere la leche y no tenga problemas digestivos.

¿Los gatos pueden tomar leche? ¿Es buena o mala para ellos?

Hay varios motivos por los que no se recomienda dar leche a los gatos, ni a crías ni a adultos.

El gato es un animal carnívoro

En primer lugar, los gatos son carnívoros. Sus necesidades nutricionales se satisfacen esencialmente con proteínas. Una alimentación a base de croquetas de buena calidad o de alimentos húmedos aportará al gato todo lo que su organismo necesita.

Por otra parte, la leche que llamamos "de ordeño", es decir, la leche de vaca, la leche de cabra y la leche de oveja, es una leche demasiado grasa para los gatos. Corren el riesgo de ganar peso, con las consecuencias que esto puede tener para la salud del animal, sobre todo en el caso de los gatos de interior, que son poco activos.

Intolerancia a la lactosa

Por último, el gato puede tener una incapacidad para digerir la lactosa, el azúcar de la leche que se digiere gracias a unas enzimas llamadas lactasas. Cuando los gatos ya no producen estas enzimas, la digestión de la leche resulta imposible.

Aunque la leche pueda completar la alimentación del gato, también puede obstaculizar la digestión de nutrientes, lo que provoca una alteración de la flora intestinal.

En cualquier caso, y puesto que el gato puede prescindir totalmente de la leche, esta bebida no debe darse (ni siquiera en pequeñas cantidades) a:

- Los gatos con sobrepeso u obesidad.

- Los gatos con diabetes.

- Los gatos con problemas digestivos.

- Los gatos alérgicos a la lactosa.

- Los gatos que deben tener una alimentación baja en grasas, como ocurre con los gatos con pancreatitis. En ese caso, el veterinario podrá prescribir alimentos terapéuticos

¿Que leche darle a un gato bebe? Leche maternizada

bebe gato bebiendo


Muchos son los dueños de un gato que creen que dar leche a su mascota es, si no lo mejor, al menos bueno para su salud.

De media, hasta las cuatro semanas de edad, los bebés gato se alimentan de leche materna, mamando. Por tanto, es importante no separar a las crías de sus madres antes de esa edad.

¿Cuándo dejar de darle leche a un gato? A partir de la cuarta semana, se puede mezclar con la leche una comida sólida para gatitos recomendada por el veterinario. Habrá que comenzar añadiendo pequeñas cantidades para observar cómo reacciona la cría. Es posible darle un poco de leche a los gatos bebés que la toleren después del destete, lo que les permitirá conservar su capacidad de digerir la lactosa.

¿Pero qué hacer cuando el gatito es huérfano o cuando la madre no tiene suficiente leche y hay que alimentar a la cría con biberón? ¿Cómo organizar su alimentación? ¿Qué tipo de leche se puede dar al gato?

¡La leche de vaca, cabra u oveja no es nada recomendable para los gatos!

Entonces, ¿qué leche darle a un gato bebé? Existe leche maternizada, disponible en clínicas veterinarias, farmacias y tiendas o webs especializadas. Esta leche permite cubrir las necesidades nutricionales de la cría. La leche maternizada es la única apta para alimentar a las crías.

¿Cómo preparar la leche para gatos recién nacidos?

La leche en polvo para gatos se prepara en el momento de dársela con el biberón, a una temperatura de 37°.

Si la cría sabe lamerla, la leche para gatos bebés podrá verterse en un pequeño recipiente, siempre después de haberla calentado a 37°.

¿Cuántos biberones de leche al día se le deben dar a una cría?

La leche maternizada para gatos es fácil de usar y se conserva muy bien. En el envase del producto encontrarás las indicaciones necesarias para distribuir los biberones durante el día. Por lo general, se distribuyen así:

Para una cría de una semana: de siete a ocho biberones al día, es decir, un biberón cada tres o cuatro horas.

Para una cría de dos semanas: seis biberones al día.

Para una cría de tres semanas: el equivalente a cinco biberones por comida y día vertido en un cuenco pequeño.

- Para una cría de cuatro semanas (un mes): el equivalente a cuatro biberones por comida y día vertido también en un cuenco.

Yogures, quesos... Además de la leche para gatos, ¿se les puede dar productos lácteos a los gatos?

Por lo general, el queso es un alimento muy calórico. Los quesos grasos deben evitarse. Se pueden dar con moderación, simplemente como un pequeño capricho ocasional. También puede resultarte útil para facilitarte la tarea de administrar un medicamento a tu gato. El comprimido puede ocultarse dentro. Pero cuidado: ¡los gatos tienen olfato!

El yogur, pero también los lácteos fermentados como el queso o el queso fresco, contienen menos lactosa que la leche. Por eso, los gatos pueden asimilarlos mejor.

Por tanto, ese tipo de lácteos se les pueden dar a los gatos como un capricho, a modo de premio. No obstante, evita los yogures de sabores con azúcar, que suelen contener edulcorantes y conservantes.

Entonces, ¿qué tipo de leche se le puede dar al gato?

Una vez más, debe darse de forma razonable. Si se trata de un gato adulto al que le gusta especialmente la leche, también puedes encontrar leches especiales, elaboradas sin lactosa, para darle una alegría.

Es el caso de las bebidas vegetales que podemos encontrar en la actualidad, como las bebidas de soja, almendra, avena, coco... aunque no suponen riesgos para la salud del gato, hay que asegurarse de que no provoquen intolerancia ni reacciones alérgicas, ya que cada animal puede reaccionar de forma distinta.

¿Qué bebida le doy a mi gato? ¡Agua, simplemente!

La leche de vaca nunca debe sustituir al agua, la única bebida verdaderamente imprescindible para los gatos.

Si tu gato tiene una alimentación bien equilibrada, solo necesita beber agua. Deberás prestar atención y renovar el cuenco de agua fresca de tu gato con frecuencia.

Igualmente, puedes multiplicar los puntos de agua dentro de tu hogar. Si tu gato bebe poco, tendrás que asegurarte de que esté bien hidratado, ya que podría sufrir una deshidratación si las temperaturas son elevadas, algo cada vez más frecuente. Un bebedero tipo fuente permite ofrecerles agua fresca y suele atraer a los gatos a los que les gusta jugar con los chorritos de agua.

Por el contrario, los gatos que beben demasiado pueden padecer una enfermedad (polidipsia) y es necesario consultar al veterinario sin demora. Un consumo excesivo de agua es, entre otros, uno de los síntomas de la diabetes, de una insuficiencia renal o de una infección urinaria.

Al contrario que los humanos, para los que el agua prácticamente no tiene sabor, los gatos son muy sensibles. ¡Sus receptores gustativos les permiten hacer distinciones!
 

En conclusión

La leche para gatos no es imprescindible. Dar leche a una cría o gato adulto puede ser incluso malo para su salud. Si, no obstante, a tu gato le gusta la leche y la tolera bien o si optas por una leche sin lactosa elaborada para gatos, no superes el equivalente a una cucharadita al día. Como harías con otros premios, dale la leche con moderación.