Lo esencial (TL;DR)
- La úlcera corneal en perros es una herida en la superficie de la córnea que afecta a diferentes capas corneales.
- Su gravedad varía desde una úlcera superficial hasta un descemetocele con alto riesgo de perforación ocular.
- Los síntomas son lagrimeo excesivo, fotofobia, blefaroespasmo y secreción mucosa o purulenta.
- Su diagnóstico veterinario se confirma en la clínica mediante la aplicación de colirio de fluoresceína.
- El tratamiento incluye el uso de antibiótico tópico, collar isabelino y, en casos graves, cirugía de urgencia.
¿Qué es una úlcera corneal en los ojos de los perros?
Una úlcera corneal o queratitis ulcerativa, es una patología oftalmológica caracterizada por una herida en la superficie transparente del globo ocular. La córnea es la capa más externa y actúa como la primera barrera protectora del ojo. Está compuesta por varias capas corneales organizadas de fuera hacia dentro en este orden:
- Epitelio
- Estroma
- Membrana de descemet
- Endotelio
Cuando se produce una herida y una pérdida de sustancia en estas estructuras, se altera la integridad ocular, generando un intenso malestar.

Capas corneales afectadas en la patología
La profundidad de la lesión determina los tipos de úlceras corneales y el pronóstico de la enfermedad en la mascota:
- Epitelio: es la capa más externa y protege al resto de la córnea. Posee una gran capacidad de regeneración celular.
- Estroma: su penetración da lugar a una úlcera profunda.
- Membrana de descemet: su alcance produce un descemetocele, una condición grave y urgente con alto riesgo de perforación ocular y prolapso del iris.
¿Cómo de grave es una úlcera corneal en perros?
La gravedad de las úlceras corneales en perros depende directamente de su profundidad, extensión y velocidad de evolución.
Causas y tipos de úlceras corneales
Las causas que originan los diferentes tipos del úlceras corneales en perros pueden clasificarse entre factores traumáticos externos, que son los desencadenantes más habituales en la mayoría de los casos, y alteraciones biológicas o anatómicas propias del animal.
Causas externas e irritantes de queratitis ulcerativa
- Traumatismos directos: arañazos al jugar con otros animales o el roce con plantas durante los paseos.
- Cuerpos extraños: entrada de elementos abrasivos como arena, polvo o espigas en el ojo del perro.
- Sustancias químicas: exposición accidental a agentes irritantes, como champús o productos de limpieza domésticos.
Alteraciones anatómicas y factores genéticos
- Problemas en la estructura de los párpados: entropión, ectropión, tumores palpebrales o macrofisura palpebral, entre otros.
- Cilios y glándulas anómalas: irritación por pestañas rebeldes (cilios ectópicos, distiquiasis) o disfunción de las glándulas de meibomio.
- Falta de lubricación: sequedad y desprotección del globo ocular por déficit lagrimal (queratoconjuntivitis seca).
- Predisposición racial: exagerada exposición corneal en razas braquicéfalas de ojos saltones como el Pug, el Bulldog francés y el Shih Tzu.
Según un estudio del International Journal of Current Microbiology and Applied Sciences, los traumatismos diarios son la causa principal de las úlceras corneales en perros, provocando el 62,16 % de los casos. Los factores internos también son relevantes: el ojo seco se posicionó como el segundo desencadenante más común, estando detrás del 27,02 % de estas lesiones oculares.
Cita del experto: «Los resultados de nuestro estudio establecieron que la raza Shih Tzu, los perros braquicéfalos de todos los pesos, los perros pequeños y el aumento de la edad incrementaron significativamente la probabilidad de un diagnóstico de UC, en particular, de úlceras complejas». James-Jenks, E. M., Pinard, C. L., Charlebois, P. R., & Monteith, G. (2023). «Evaluation of corneal ulcer type, skull conformation, and other risk factors in dogs: A retrospective study of 347 cases». The Canadian veterinary journal = La revue veterinaire canadienne, 64(3), 225–234.
Causas infecciosas e inmunomediadas
- Infecciones bacterianas: colonización por patógenos como los estafilococos, que pueden liberar enzimas y provocar una licuefacción estromal rápida.
- Infecciones víricas: reactivación de virus como el herpesvirus canino (CHV-1) o el moquillo canino, frecuentemente asociados a estados de inmunosupresión.
- Infecciones micóticas y parasitarias: queratitis raras por hongos o protozoos, como en la leishmaniosis canina ocular, ligadas al uso prolongado de corticoides tópicos.
- Origen inmunomediado: patologías donde el propio sistema inmunitario del perro ataca y debilita los componentes de la estructura corneal.
Factores neurológicos
- Falta de parpadeo (lagoftalmos): Incapacidad para cerrar los párpados por parálisis del nervio facial o del nervio trigémino, lo que seca y ulcera la córnea.
Tipos de úlceras corneales (superficial, indolente, profunda, perforada)
| Tipo de úlcera | Capas afectadas | Riesgo |
| Superficial | Afecta solo al epitelio exterior. Escasa opacidad. | Leve. Curación rápida en unos días sin secuelas si se trata bien. |
| Indolente (crónica) | Defecto superficial del epitelio que no se adhiere al estroma inferior. | Moderado. No se perfora fácilmente, pero es crónica y no cura sin intervención médica. |
| Estromal/profunda | Afecta a más de la mitad del grosor del estroma (anterior, media o posterior). | Moderado a grave. Suele requerir tratamiento quirúrgico para sanar. |
| Infectada (licuefacción) | Destrucción rápida del estroma por enzimas bacterianas. Aspecto blanquecino-amarillento. | Muy grave. Progresa de forma extremadamente rápida. |
| Descemetocele | Pérdida total del epitelio y estroma. Solo queda el endotelio y la membrana de Descemet. | Crítico. La última capa puede protruir. Altísimo riesgo de perforación. |
| Perforada (afectación total) | Rotura completa de todas las capas corneales, incluidos endotelio y Descemet. | Máxima urgencia. Pérdida de humor acuoso y riesgo de prolapso del iris. |
¿Cuáles son los signos de alarma de una úlcera corneal en perros?

Es importante detectar a tiempo los síntomas de una úlcera corneal para evitar que una lesión leve se convierta en una urgencia quirúrgica. La córnea cuenta con numerosas terminaciones nerviosas procedentes de las ramas ciliares del nervio oftálmico, por lo que el dolor es el signo más evidente.
Síntomas oculares y de comportamiento
- Ojo cerrado o guiñado: cierre de los párpados frecuente o continuo (blefaroespasmo) debido al intenso dolor ocular.
- Lagrimeo y secreciones: ojos llorosos con lagrimeo constante (epífora), acompañado de secreción mucosa o purulenta si existe infección.
- Ojo rojo: irritación y enrojecimiento evidente de la conjuntiva.
- Fotofobia: sensibilidad o molestia ocular acusada ante cualquier estimulación luminosa.
- Autotraumatismo: parpadeo excesivo y necesidad urgente de rascarse el ojo con las patas o contra el suelo.
- Alteración visual: mala visión o pérdida evidente de la misma, mostrando en ocasiones los ojos bizcos.
Cambios físicos visibles en el globo ocular
- Edema corneal: pérdida de transparencia que le otorga al ojo un aspecto blanquecino, azulado, borroso o mate.
- Pérdida de relieve: pequeña hendidura, irregularidad superficial o punto turbio en el centro de las úlceras más grandes.
- Miosis: contracción de la pupila que ocurre especialmente cuando se desarrolla una uveítis secundaria.
- Tercer párpado visible: la membrana nictitante se desplaza y se hace visible a modo de protección natural del globo ocular.
- Inflamación interna: acumulación de sangre o células inflamatorias en la cámara anterior en casos avanzados.
¿Cómo se diagnostica y se cura una úlcera corneal en perros?
Diagnóstico en oftalmología veterinaria y prueba de fluoresceína
El primer paso es un correcto examen oftalmológico veterinario. Estas son las pruebas que suelen realizarse:
- Test de Schirmer: mide la producción de lágrima para descartar el ojo seco.
- Lámpara de hendidura: examina el ojo bajo magnificación buscando pestañas ocultas o cuerpos extraños.
- Tonometría: controla la presión intraocular para vigilar la aparición de glaucoma o uveítis.
- Citología corneal: identifica bacterias u hongos en lesiones infectadas o crónicas.
Una úlcera corneal puede ser bilateral (afectar a ambos ojos a la vez). Suele deberse a problemas anatómicos, razas con ojos muy expuestos o a una queratoconjuntivitis seca que desprotege ambas córneas. Por ello, se exploran a fondo ambos ojos.
El método definitivo para el diagnóstico es la prueba de la fluoresceína, un test rápido donde se aplica un colirio colorante amarillo-verdoso sobre el globo ocular. Este tinte se adhiere al estroma expuesto y brilla bajo una luz azul cobalto, revelando la extensión exacta de la lesión.

Tratamiento médico, gotas colirios y cirugía de urgencia
Una vez clasificada la lesión en uno de los tipos de úlceras corneales, se valoran las opciones terapéuticas correspondientes:
- Tratamiento médico: las úlceras superficiales se abordan con un antibiótico tópico en gotas (colirios) varias veces al día para evitar infecciones, combinado con analgésicos para controlar el dolor.
- Cirugía de urgencia: ante una úlcera profunda, un descemetocele o una perforación ocular con pérdida de humor acuoso, el tratamiento quirúrgico inmediato es obligatorio.
- Procedimientos avanzados: técnicas como la tarsorrafia o los colgajos conjuntivales son fundamentales para proteger la cámara anterior del ojo, acelerar la curación y salvar la visión del animal.
Costes asociados al diagnóstico y resolución de una úlcera corneal en perros
| Concepto | Rango de precios (sin seguro) |
| Consulta veterinaria | 25-55 € |
| Consulta de control | 25-30 € |
| Análisis de sangre simples (preoperatorio o búsqueda de infección) | 50-80 € |
| Medicamentos comunes (colirios, antibióticos, analgésicos) | 15-50 € |
| Anestesia | 80-150 € |
| Hospitalización | 50-150 €/día |
| Cirugía especializada (tarsorrafia) | 1000-2000 € |
| Cirugía especializada (úlcera corneal, trasplante de córnea) | 1000-2000 € |
Pronóstico, cicatrización y prevención de errores en lesiones corneales
El éxito en la recuperación depende del control de la evolución y de evitar prácticas que pongan en riesgo la vista de la mascota.
¿Cuánto tarda en curarse una úlcera corneal en perros?
En la mayoría de los casos, una úlcera superficial se cura en un periodo de 3 a 7 días, mientras que una úlcera profunda o infectada o una úlcera indolente crónica puede requerir varias semanas o meses de seguimiento veterinario.
Consejo de Santévet: el uso ininterrumpido del collar isabelino es imprescindible durante todo el tratamiento. Aunque resulte incómodo, evita que el perro se frote contra objetos o con sus patas. Un solo segundo de rascado puede romper los puntos de una cirugía o perforar una córnea en fase de curación.
¿Cómo cicatriza el ojo de un perro?
Al reparar el estroma, el organismo puede generar un tejido fibroso que deja una mancha blanquecina permanente llamada «leucoma». Esta cicatriz corneal suele reducirse con el tiempo y rara vez afecta a la visión del perro, a menos que cubra la pupila por completo.
Remedios caseros peligrosos y el riesgo de los corticoides
Ante una lesión ocular, la automedicación es el mayor peligro:
- Nunca uses colirios con corticoides si sospechas de una úlcera. Frenan la cicatrización natural y destruyen el colágeno de la córnea, pudiendo perforar el ojo en pocas horas.
- Las infusiones caseras de manzanilla no son estériles y pueden introducir alérgenos, bacterias o restos vegetales en la córnea debilitada.
- El único líquido seguro para limpiar el contorno ocular antes de acudir al veterinario es el suero fisiológico estéril.
La úlcera corneal en perros es una afección frecuente y grave. Para proteger su visión, es fundamental detectar los síntomas a tiempo, mantener una buena higiene ocular del perro y evitar la automedicación.
Contenido informativo: no sustituye a una consulta veterinaria. Los protocolos, las vacunas y los tratamientos pueden variar según la normativa de cada país.
Preguntas frecuentes
La cirugía oscila entre los 1000 y 2000 €. A este importe se deben sumar los costes de la anestesia (80-150 €), la analítica preoperatoria (50-80 €) y la medicación postoperatoria.
Sí, en la mayoría de los casos, se recupera por completo si recibe atención temprana. En lesiones profundas puede quedar una pequeña cicatriz blanquecina que no afecta a su calidad de vida.
No, la úlcera en sí no es contagiosa porque suele nacer de un traumatismo o sequedad. Sin embargo, si el origen de la lesión es una infección bacteriana o vírica subyacente, esa enfermedad de base sí podría transmitirse a otras mascotas.
Fuentes:
https://hospitalveterinariopuchol.com/noticias/ulcera-corneal-en-perros-y-gatos
Úlcera corneal o herida en el ojo
¿Su perro o gato tiene una herida en el ojo? La úlcera corneal en perros y gatos
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