Orígenes de la raza Lhasa Apso
El lhasa apso es una antigua raza canina originaria del Tíbet. Su nombre proviene de la ciudad de Lhasa, capital del Tíbet, y de «apso», que significa «barbudo» en tibetano. Estos perros eran criados tradicionalmente por monjes budistas tibetanos como guardianes de templos, monasterios y casas budistas.
El lhasa apso era considerado un símbolo de suerte y buena fortuna en el Tíbet, y a menudo se ofrecía como regalo a los visitantes distinguidos. También eran muy apreciados por su carácter vigilante y su capacidad para advertir de la presencia de posibles peligros.
Durante siglos, los lhasa apso han sido criados selectivamente en el Tíbet, dando como resultado una raza fuerte y adaptable capaz de sobrevivir en las duras condiciones de la región del Himalaya.
En el siglo XX, el lhasa apso comenzó a importarse a Occidente, donde ganó popularidad como animal de compañía.
Carácter y habilidades del lhasa apso
Aunque es independiente y, en ocasiones, un poco cabezón, el lhasa apso suele establecer un fuerte vínculo con su dueño y estar estrechamente vinculado a su familia.
Como perro guardián tradicional, el lhasa apso mantiene un fuerte sentido de alerta y tiene la habilidad de ladrar para avisar sobre la presencia de extraños o de cualquier circunstancia inusual.
A pesar de su pequeño tamaño, el lhasa apso se muestra como protector de su familia y su territorio. Puede mostrarse receloso con los extraños y tomarse muy en serio su papel de guardián.
El lhasa apso es un perro inteligente, aunque también puede ser testarudo. Necesita una educación coherente desde cachorro para canalizar su inteligencia y temperamento.
El lhasa apso suele ser algo reservado con los desconocidos, pero tiende a ser amigable y cariñoso con los integrantes de su familia. Suele ser un compañero leal y cariñoso.
El lhasa apso no necesita mucho ejercicio, pero disfruta de paseos regulares y juegos en interiores. Se adapta bien a la vida en un apartamento, pero también aprecia tener a su disposición un jardín seguro para estirar las patas.
El dueño ideal para un perro lhasa apso
El dueño ideal de un lhasa apso es alguien que aprecia la compañía de un perro independiente pero cariñoso. Debe ser paciente y firme en su educación, capaz de controlar el temperamento a veces cabezón de esta raza.
Un entorno tranquilo y estable es el más adecuado para este perro, con tiempo suficiente para paseos diarios e interacción social.
También es esencial que el dueño esté dispuesto a dedicar tiempo al aseo regular de su pelaje largo y abundante.
Características físicas del lhasa apso
Capa y pelaje
El lhasa apso es famoso por su pelaje largo y denso.
Su pelo puede ser liso y ligeramente ondulado, formando a menudo mechones únicos.
Su pelo puede ser de diferentes colores, incluidos negro, blanco, crema, gris y arena.
Peso y altura del adulto
Los lhasa apso suelen pesar entre 5,4 y 8,2 kg y medir entre 25 y 28 cm de altura a la cruz. Las hembras suelen ser ligeramente más pequeñas que los machos.
Cabeza y cuerpo
La cabeza del lhasa apso es proporcionada a su cuerpo, con un cráneo moderadamente ancho y plano. El hocico es corto y cuadrado, con una nariz negra. Los ojos son oscuros, de tamaño mediano, y suelen tener una expresión de alerta e inteligente. Las orejas son caídas y están cubiertas de pelo largo.
El cuerpo del lhasa apso es compacto y proporcionado, con un pecho profundo y costillas pronunciadas. La espalda es recta, fuerte y está sostenida por extremidades erguidas y musculosas. La cola se mantiene sobre la espalda y está cubierta de pelo largo.
Cuidado del lhasa apso
Aseo
- Cepillado regular: el pelo del Lhasa Apso debe cepillarse con regularidad para evitar que se formen nudos y enredos. Cepíllalo a diario para eliminar el pelo muerto y evitar que se formen nudos. Utiliza un peine de acero inoxidable y un cepillo de cerdas suaves para eliminar los restos y mantener el pelo suave. Cuando el pelaje sea demasiado largo u obstaculice su visión, tal vez sea necesario llevarlo a un peluquero canino profesional.
- Cuidado de ojos y oídos: a los lhasa apso les suele crecer pelo alrededor de sus ojos y dentro de sus orejas. Mantén estas zonas limpias, limpiándolas suavemente con un paño húmedo. Asegúrate también de revisar con regularidad sus orejas para detectar señales de infección.
- Recorte de uñas: corta regularmente las uñas de tu lhasa apso para evitar que se crezcan demasiado y se rompan.
- Cuidado dental: Cepilla los dientes de tu lhasa apso con regularidad para prevenir la acumulación de placa y sarro. Utiliza un cepillo de dientes y una pasta dentífrica especialmente diseñados para perros. También puedes darle juguetes para masticar que le ayuden a mantener una buena salud dental.
Alimentación
Para que tu perro goce de una buena salud, se aconseja elegir piensos de alta calidad. Sin embargo, la alimentación debe adaptarse a la edad, el estado de salud y la actividad física de tu perro. Es aconsejable consultar a un veterinario, que te recomendará una variedad de comida apropiada y calculará la ración necesaria. Si quieres prepararle tú mismo la comida a tu mascota, un veterinario nutricionista te ayudará a elaborar una dieta equilibrada.
Enfermedades del lhasa apso
Como todas las razas de perros, el lhasa apso puede ser propenso a ciertas enfermedades y problemas de salud. Estas son algunos de los problemas de salud habituales de esta raza:
- Problemas oculares: los lhasa apso pueden ser propensos a diversos problemas oculares, incluidas cataratas, infecciones oculares, glaucoma, entropión (rotación de los párpados hacia adentro) y ectropión (rotación de los párpados hacia afuera).
- Problemas dermatológicos: debido a su pelaje largo y denso, los Lhasa Apsos pueden ser propensos a ciertas enfermedades cutáneas, como infecciones fúngicas, alergias cutáneas e infecciones bacterianas de la piel.
- Luxación de rótula: esta enfermedad, también conocida como «rótula desplazada», puede afectar a los lhasa apsos, especialmente a los que tienen sobrepeso. Se trata de una enfermedad en la que la rótula del perro se desplaza de su posición normal.
- Problemas dentales: al igual que muchas razas de perros pequeños, los lhasa apso pueden ser propensos a problemas de salud dental, como enfermedades periodontales y acumulación de sarro. Un buen cuidado dental, que incluya un cepillado regular de los dientes, puede ayudar a prevenir estos problemas.
- Problemas respiratorios: aunque son menos frecuentes que en otras razas de perros, los Lhasa Apsos en ocasiones pueden desarrollar problemas respiratorios, como la estenosis de las fosas nasales o el síndrome de las vías respiratorias braquicefálicas.
Esperanza de vida del lhasa apso
La esperanza de vida media de un lhasa apso suele estar entre 12 y 15 años, aunque los ejemplares bien cuidados y sanos pueden vivir hasta 18 años o más.
Precio para adoptar un cachorro de lhasa apso de un criador
El precio de adoptar un cachorro de lhasa apso de un criador puede variar debido a varios factores, como la reputación del criador, el linaje de los padres, la calidad del cachorro y la región geográfica. Generalmente, el precio de un cachorro de lhasa apso de un criador reputado puede oscilar entre 900 y 2000 euros, o incluso más, según las circunstancias.
Un pequeño guardián que mereces que le cuides bien: a pesar de su pequeño tamaño, el lhasa apso está propenso a tener problemas de salud propios de su raza, como problemas oculares (glaucoma, cataratas) o luxación de rótula, que implican gastos veterinarios importantes. Además, el cuidado frecuente de su pelaje debe hacerse sin escatimar en gastos
Un pequeño guardián que necesita grandes cuidados: a pesar de su pequeño tamaño, el lhasa apso es propenso a sufrir problemas de salud propios de su raza, como los problemas oculares (glaucoma, cataratas) o la luxación de rótula, los cuales conllevan gastos veterinarios importantes. Además, el cuidado frecuente de su pelaje debe hacerse sin escatimar en gastos.
Para ofrecerle siempre la mejor protección sanitaria posible, solicita un presupuesto de un seguro para perros.